sábado, 20 de agosto de 2022

Rita Segato: “Las mujeres vivimos en un Estado de sitio” Por Florencia Ogas para La tinta

 Rita Laura Segato es una de las voces más lúcidas y comprometidas a la hora de hablar sobre violencia contra las mujeres. En los años 90´ realizó entrevistas en profundidad a presos sentenciados por violación en la cárcel de Brasilia. En ese momento, no existía una legislación que tipificara la violencia por medios sexuales contra las mujeres; las conclusiones de esa experiencia se plasmaron en su libro “Las estructuras elementales de la violencia: ensayos sobre género, entre la antropología, el psicoanálisis y los derechos humanos”.

Su producción teórica y de pensamiento nos propone una mirada reflexiva para entender que aspectos constituyen y confluyen en los crímenes de género: “No es una violencia netamente instrumental; hay un contenido social que atraviesa al sujeto desde antes; el violador realiza un acto normal en compañía; donde se envía un mensaje socialmente compartido a otros interlocutores en sombras y donde el mandato de masculinidad hegemónica tiene mucho que ver” expresó a La Tinta.

“La mujer tiene que probar diariamente ser un sujeto moral”

Pensar la relación entre territorios, cuerpos y mujeres es fundamental para comprender cómo las mujeres habitan el espacio público todos los días; y es allí donde las narrativas del miedo se naturalizan y se vuelven coercitivas. “Vemos cómo el vocabulario de la sociedad civil y la institucionalidad estatal es un espacio donde las mujeres habitamos de una manera no plena. La experiencia en el espacio público de las mujeres es una experiencia de constreñimiento; sabemos desde niñas los cálculos que hacemos al colocar nuestros cuerpos en las calles. Son cálculos tan automáticos que ni siquiera lo vemos conscientes; cómo prepararse para presentarnos bajo la mirada pública siempre ha sido una operación complicada para la mujer: el pantalón, la pollera corta, el peinado , el maquillaje, etc. Son operaciones diarias para todas nosotras”.

Ahora bien,  lo que era un cálculo casi automático para no sufrir incomodidad, hoy se transformó en un cálculo para no morir.  Esa es una diferencia muy importante: una cosa es la incomodidad de la calle y otra cosa es el peligro de muerte en la calle. Hoy el discurso de ciudadanía no funciona, es ilusorio: las mujeres no somos plenamente ciudadanas y no somos plenamente personas. Por más decretos que coloquemos todos los días en un papel; que diga que somos ciudadanas a mi me parece que eso todavía está muy distante de suceder. La mujer tiene que diariamente probar ser un sujeto moral. Necesita demostrarlo porque siempre cae una sospecha automática sobre su persona y sobre su moral: las mujeres somos inmorales hasta que probemos lo contrario” explicó.

La antropóloga comentó que cuando se dio a conocer la noticia del feminicidio de Micaela, escuchó a las mujeres “atravesadas por un discurso del miedo” con la sensación de no poder salir a la calle. “También escuché a un periodista en televisión expresando que esto sucedía porque las mujeres andaban solas: es decir, pareciera ser que las mujeres vivimos en un Estado de sitio, en un Estado de miedo”.

El feminismo anti carcelario y el punitivismo

El pasado 30 de Abril, Rita Segato fue invitada a exponer en el Senado de la Nación sobre el proyecto que busca limitar el beneficio de excarcelaciones para presos condenados por delitos graves, impulsado por la Ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. Previo a su exposición, se posicionó como feminista y anti punitivista; un lugar que considera paradójico y hasta una contradicción por momentos.

A raíz del feminicidio de Micaela García (21) y la escalada de crímenes contra las mujeres, el debate sobre qué medidas adoptar en relación a los violadores y el rol que debería tener el Estado, puso enfoco el sistema carcelario y punitivista. Segato reflexiona y propone alternativas: “En el Senado veía la maniobra de utilizar el sufrimiento de las mujeres para dar una vuelta de tuerca al punitivismo; que no es otra cosa que el genocidio de las personas no blancas y pobres en las cárceles. No se puede tomar medidas sin pensar.  Vemos claramente como esta onda punitivista que resurgió no tiene el propósito de defender a las mujeres; sino el propósito de colocar bajo la llave y producir la muerte rápida de las personas negras. La cárcel es un campo de concentración y una escuela de violación: la persona que nunca violó aprende a violar o a ser violada. 

Entonces ella explicó que “es una extrema hipocresía pensar que la cárcel es una solución para la violación. Lo que puede ser tipificado en una ley como crimen es solamente una partícula; una micronecimo de la totalidad de las formas de abuso y violación que sufrimos las mujeres todos los días. Lo que es posible tipificar en una ley, surge como la punta un iceberg gigantesco, dónde en todos sus estratos hay formas de agresión de género que no pueden ser tipificadas como crímenes; pero que son absolutamente fundamentales para que aquel crimen que esta allá arriba se produzca. Lo que tenemos que tocar y pensar es dónde se cultiva esa última forma de agresión que se transforma en crimen. No surge de la nada; surge de muchos actos completamente legales como miradas, acoso callejero, etc. Creo que tenemos que trabajar en y sobre la sociedad”.

El último relevamiento de Observatorio de Femicidios en Argentina “Adriana Marisel Zambrano” arrojó que un total de 329 adolescentes de entre 16 y 21 años, fueron víctimas de femicidios en los últimos nueve años en Argentina. El Estado es responsable; pero no logra encausar a través de políticas públicas, la violencia que sufren las mujeres todos los días. Los medios de comunicación tampoco hacen lo suyo, continúan estigmatizando a las víctimas y espectacularizando la muerte hasta la banalización extrema.

Segato apunta: “El Estado tiene un ADN patriarcal. Nuestras muertes no son atendidas ni tampoco entendidas porque son empujadas al campo de la intimidad y la libido. Hay que retirar las agresiones a la mujer del campo de lo sexual, de la libido, que es uno de los problemas que esta enfrentando el derecho hoy en Argentina. El crimen sexual no es un crimen de la intimidad; es un crimen del poder sexual. No son crimines sexuales, son crímenes por medios sexuales y de control. El control territorial se expresa en el control del cuerpo de las mujeres”.

Patriarcado femicida: el mandato de masculinidad

La “masculinidad hegemónica” es un concepto desarrollado por la socióloga australiana Raewyn Connell, que explica las diversas prácticas que promueven y perpetúan la posición social dominante de los hombres y la posición social subordinada de la mujer: es decir, cómo y por qué los hombres mantienen roles de carácter dominante sobre las mujeres. Entonces, ¿cuál es el rol que juega la masculinidad hegemónica en la violencia contra las mujeres?


Segato explica que es el cimiento de las desigualdades y las violencias contra las mujeres: “En mi manera de entender la desigualdad de género se origina en un mandato de masculinidad. Por ese mandato los hombres perciben su humanidad y virilidad comprometida. La posición masculina es una posición de potencia de varios tipos: capacidad de control bélico, económico, moral, político e intelectual. Esas potencias son la definición de virilidad y se ven afectadas por las vicisitudes de la historia. En el contexto actual; existe una extraordinaria precariedad de la vida que fragiliza a los hombres de una forma muy particular y su capacidad de percibirse como sujetos potentes está muy averiada. Ese mandato de masculinidad penaliza a los hombres exigiéndoles permanentemente una prueba de potencia”.


Según la antropóloga, el mandato de masculinidad dialoga con otros interlocutores en sombra. Estos interlocutores son figuras de masculinidad que responden a un paradigma hegemónico; y que exige pruebas de potencia a través de un orden violento y de control: “No es exactamente a la mujer a quien se dirige el acto violador, sino que se dirige a la mirada de los otros hombres. La adquisición de la masculinidad es una adquisición de un estatus que debe ser validado por quienes ya tienen esa posición. Ese mandato obliga a que todos los días tengan que dar un examen: de potencia, de capacidad de control y de crueldad. Ese es el caldo de cultivo de esta fiereza”.

En Abril hubo 26 víctimas de femicidio en Argentina; diez sufrieron violencia por medios sexuales y posteriormente fueron asesinadas. La propuesta es (re) pensar y (de) construir otras formas de masculinidad: “La construcción de la potencia viaja de la posición femenina a la masculina. Cuando eso no sucede el violador tiene que ir a otras formas de tributación, de adquisición de ese tributo por la fuerza o por el crimen. El agresor de género es un moralizador. Es un crimen patriarcal porque castiga un desacato o algo que percibe como tal, la belleza femenina o la sensualidad por ejemplo.  ¿Qué percibe el patriarcado como desacato? La plenitud de lo femenino, cuando se presenta gozosa; sin necesidad de tutor ni patrón. También las sexualidades no normativas son desacatos. Los crímenes homofóbicos, transfóbicos y misóginos son crímenes del patriarcado”. 

Lo desafíos del Movimiento Feminista

A lo largo de la historia, el Movimiento de Mujeres desandó diversas prácticas y formas para llevar adelante sus reclamos; su fuerza intrínseca es su capacidad de reinventarse pese a los contextos políticos, económicos, sociales y culturales -en su mayoría- hostiles y represivos.

Consultada por la más de cien mujeres que asistieron a su conferencia, Segato trazó desafíos posibles y una crítica al movimiento feminista actual: “En mi línea teórica que es la crítica de la colonialidad del poder, hay una palabra que se inventó que ya no es ‘Resistencia’ (que podría entenderse como una posición deficitaria que va a remolque de lo que va ocurriendo) sino ‘Re-existencia’. Es decir, cómo podemos existir y responder a través de otras formas de existencia. La resistencia es reactiva a lo que el poder nos propone.  Pienso que el camino es anfibio y que fue un error muy grande en el feminismo haber salido de la calle, de la vida y colocar todas sus fichas en los avances del campo estatal . Es verdad que no hay que abandonar ese frente pero es sólo uno de muchos. Hemos abandonado el otro frente: tejer comunidad y reclamar al Estado que devuelva el tejido comunitario. Solo el tejido comunitario consigue la proximidad entre las personas”, concluyó.

*Por Florencia Ogas para La tinta / Fotos: Colectivo Manifiesto

Rita Segato en CLACSO: “hay un plan de transformar América Latina en un Medio Oriente” 20/11/2018.- La antropóloga feminista disertó en CLACSO. Momentos más destacados.

 “No voy a tener ningún pudor en adherir a la teoría de la conspiración”, inició Rita Segato, implacable y sin eufemismos. En su exposición, se refirió al avance del fascismo en Latinoamérica y al vínculo inherente entre este avance y las iglesias católicas y evangelistas, a quienes puso al mismo nivel de peligrosidad para nuestras democracias que el crimen organizado.

Desde 25 Horas te compartimos una buena parte de su exposición, para seguir pensando desde la resistencia feminista y anticolonialista:

Hay dos poderes que conspiran contra la posibilidad de una efectiva democracia en nuestro continente: el primero es el crimen organizado, a la que prefiero llamar la esfera paraestatal de control de la vida.

(…)

Coloco al mismo nivel el implante del crimen organizado en América Latina con el implante de los fundamentalismos cristianos. Son equivalentes, idénticos, en su conspiración con la posibilidad de que tengamos democracias.

Hoy la grieta que dividía iglesias evangélicas de la Iglesia Católica se ha desplazado a otro lugar, y marca otra división mucho más importante: la división entre sectores cristianos, católicos y evangélicos del campo crítico, o sea, que quieren y desean una mejor vida para más gentes, con una práctica que da alguna línea de continuidad a la búsqueda de dialogo ecuménico de los años sesenta y setenta. Y sectores católicos y evangélicos fundamentalistas. Estos sectores fundamentalistas han importado las estrategias del faccionalismo religioso que destruyó el Medio Oriente, haciéndola ingresar en nuestra región del mundo. Yo creo que hay un plan de transformar América Latina en un Medio Oriente y uno de los métodos es la guerra religiosa.

Es por estos dos caminos, el terror frente al arbitrio de las formas estatales de control de la vida, y la presencia de sectores cristianos fundamentalistas, adentrados ya en nuestro continente, firmemente implantados, que se da el implante de un huevo de la serpiente bergmaniano.

En el centro de este fanatismo religioso, su clave, su manera de enunciarse es también, como en el caso del crimen organizado, el cuerpo de las mujeres. Una democracia que no es pluralista será una dictadura de la mayoría. Nos han vencido en la sociedad, créanlo. Hemos vencido muchas veces en las elecciones, ahora ya no, porque nos han vencido en la sociedad. ¿Por qué? Porque confiamos demasiado en el Estado, porque le hemos puesto todas las fichas de nuestras luchas en el campo estatal. Y hemos olvidado, gobernantes y gobernados, de que existe vida inteligente en la vida comunal.

(…)

La única manera de reorientar la historia es desmontar el mandato de masculinidad.

(…)

Rita Segato: “La violencia de género es la primera escuela de todas las otras formas de violencia”

 FUENTE ; https://diariofemenino.com.ar/df/rita-segato/

La académica argentina llegó el lunes a Montevideo para protagonizar una de las tres conferencias centrales de las Jornadas de Debate Feminista que organizan los colectivos Cotidiano Mujer y Encuentro de Feministas Diversas. La exposición de Segato giró en torno a conceptos que han atravesado su obra durante los últimos años, que se conectan y se retroalimentan. Puso el acento en explicar por qué a su entender el patriarcado no es una “cultura” sino un “orden político”, habló de las nociones de “masculinidad corporativa” y “dueñidad”, y se refirió a la “politicidad femenina”. Ante un Salón Azul de la Intendencia de Montevideo desbordado de gente, la antropóloga también dedicó una parte de la ponencia a desentrañar los desafíos actuales de los feminismos, entre los cuales destacó el “recrudecimiento” de los casos de violencia contra las mujeres, especialmente en América Latina, y la amenaza del avance de los fundamentalismos religiosos.

Un rato antes de empezar la conferencia, en el mismo salón, Segato fue declarada Visitante Ilustre de Montevideo. Mientras recibía la distinción, la concurrencia pobló el lugar. No quedaron asientos libres, también fueron ocupados escalones, pisos y otros espacios vacíos. Cuando la capacidad no dio para más, la gente empezó a agolparse en las puertas del salón. La mayoría eran mujeres jóvenes. Algunas esperaron sentadas, en ronda. La escena parecía la previa de algún recital de rock.

El club de los hombres

El primer trabajo que realizó Segato sobre violencia fue en 1993, en una cárcel de Brasilia, tras un pedido del secretario de Seguridad Pública de la ciudad a la universidad en la que ella trabajaba como docente. Fue durante ese proceso que la experta descubrió que detrás de las agresiones contra las mujeres había “una hermandad masculina, una cofradía, un club de hombres”, según explicó el lunes. “Me di cuenta de que el violador era una figura acompañada, que recibía un mandato de otros hombres de mostrarse hombre, de alguna manera, ante otros pares, que se encuentran ausentes pero que están presentes en su paisaje mental. Entonces hay una demanda a partir de esos otros hombres para que ese violador muestre que merece ser reconocido como un miembro de esa hermandad masculina”, ahondó.

De ese estudio también surgió la afirmación de Segato de que la “estructura elemental de la violencia”, en este contexto, no está únicamente construida por la relación entre el agresor y su víctima. “Hay otro eje de relaciones y de interlocución que es tanto o más importante, que es la relación entre los hombres”, afirmó, y continuó: “Los hombres se ven como perteneciendo a un grupo de prestigio que exige una titulación y esa titulación depende de la exacción de la posición femenina, que debe circular desde la posición femenina a la posición masculina constituyéndola como una posición potente capaz de controlar un territorio, que en este caso es el territorio-cuerpo de la víctima. Ahí aparece por primera vez en mi pensamiento esa idea de la afinidad entre el cuerpo de mujer y el territorio”.

Más adelante, a raíz de otros estudios, la antropóloga amplió esa idea de “fratría de los hombres, de la cual emana un mandato de violación y de apropiación de un tributo que debe circular entre la posición femenina hacia la posición masculina, constituyéndola”, al darse cuenta de que en realidad tiene una “estructura corporativa”. Segato explicó en la conferencia que esa estructura de corporación es aprendida por los varones “desde muy temprano en la vida, al socializarse como varones y al socializarse dentro del mandato de masculinidad”.

La académica feminista nombró las dos características que convierten a ese club de hombres en una corporación. La primera es que el valor supremo que está por encima de todos los otros valores es la “lealtad corporativa”. Esto “se ve fácilmente en la realidad”, dijo. “El hombre siempre tendrá miedo a aliarse a la posición femenina porque ahí estará traicionando esa lealtad que es imperativa en la masculinidad”, agregó. La otra característica de la corporación es que es “internamente jerárquica” y el lugar que ocupe un hombre en esa jerarquía de masculinidades va a ser la posición que pueda conseguir en relación a las potencias sexual, física, bélica, intelectual, moral, económica y política. Para la antropóloga, estas dos características hacen “que la violencia sea inevitable para el mandato de masculinidad, a no ser que los hombres consigan tomar conciencia y enfrentarse a un espejo no narcisista”.

En ese sentido, dijo más adelante que es necesario fundar el “Frente de Liberación del Mandato de Masculinidad”, que a su criterio “sacrifica a los varones, los destruye, los mata antes y en algunas regiones de nuestro continente los mata niños”. Puso como ejemplo a los jóvenes salvadoreños que se suman a las maras para poder cumplir con ese mandato. “Hay varias formas en las que los hombres son conducidos al ejercicio de la violencia y son vulnerables a la seducción de la violencia, porque han creído en el mandato de masculinidad y han adherido a la corporación masculina, que es la pedagogía de la crueldad”, afirmó Segato.

La violencia de género como primera escuela

Al referirse al panorama actual y global de las mujeres, Rita Segato hizo énfasis en el “recrudecimiento de la violencia de género en todos los países”, especialmente en América Latina. A la hora de desentrañar las razones, Segato descartó en primer lugar la hipótesis de que el fenómeno tiene que ver con una “reacción” o “venganza” de los hombres ante los avances del movimiento feminista y las posiciones conquistadas por las mujeres en el mundo laboral o político. “Este no es mi modelo de comprensión. Primero, porque las mujeres seguimos ganando menos que los hombres por tareas iguales. En las relaciones conyugales sí sería posible aceptar que el avance de la posición de una mujer con relación a su cónyuge o compañero puede causar una reacción violenta. Pero fuera de esa relación, decir que alguien sale a la calle, captura a una mujer, la viola y la mata, como está pasando en Argentina de una forma muy frecuente, no se puede pensar como que es una venganza de los hombres por el avance de las mujeres debido al feminismo. Creo que es impensable esa hipótesis aplicada a los casos de feminicidios y violaciones de personas desconocidas”, opinó. Lo que sí puede influir, recalcó, es el hecho de que la masculinidad esté siendo vulnerada “por la precarización del trabajo característica del presente”. Ante la ausencia de la potencia económica, este hombre precarizado ve en la violencia “la última posibilidad para restaurarse en esa posición de dominación territorial y de dominación sobre los cuerpos”.

Otro concepto que introdujo Segato en la exposición del lunes es el de la violencia de género como “la incubadora” de todas las otras formas de violencia. “Cuando los gobiernos se asustan por otras formas de violencia que tienen que ver con el robo, con el homicidio, etcétera, yo estoy convencida y he argumentado que esa violencia primordial que es la violencia de género es la primera pedagogía; la violencia de género es la primera escuela de todas las otras formas de violencia”, aseguró.

Segato contó que hace poco, en una actividad en Buenaventura, Colombia, alguien del público le preguntó cómo hacer para detener la guerra “no declarada” entre pandillas que vive el país por el control de tierras. Ella lo pensó bastante y finalmente respondió que sólo era posible hacerlo “desmontando” el mandato de masculinidad. “Cuando hablo de ese desmonte indispensable no es solamente para que pare la violencia contra las mujeres, sino para que pare la guerra en general”, afirmó la antropóloga. “El mundo se transforma y la historia se reorienta si los hombres se vuelven capaces de desmontar el mandato de masculinidad y de revisar lo que los hace actuar en la búsqueda de potencia, lo que los hace tener que espectacularizar todo el tiempo su capacidad de dominio”.

La arremetida fundamentalista

Además de la violencia de género, Segato mencionó como uno de los principales desafíos actuales para los feminismos el avance de los grupos fundamentalistas religiosos. Y lo vinculó a lo que ella llama “dueñidad”, es decir, el hecho de que este sea “un mundo de dueños, donde hay señores de la vida y de la muerte con gran concentración de la riqueza”. La argentina dijo que el orden patriarcal, que también es un orden de dueñidad, “es funcional al capital de una forma en que nunca lo fue”. A su entender, esta es una de las razones que están detrás de “la gran reacción patriarcal disfrazada de religión que estamos presenciando en el continente y en el mundo”.

Rita Segato: “La violencia de género es la primera escuela de todas las otras formas de violencia”
Rita Segato – Foto Nodal

La antropóloga considera que la reacción tiene lugar ahora porque “muy probablemente hemos tocado un centro neurálgico de la reproducción de la dueñidad, que es una de las bases fundamentales del orden patriarcal y del capitalismo en la fase contemporánea. Algo de esa arquitectura hemos tocado muy recientemente que ha puesto en riesgo también al poder económico”. La amenaza del movimiento feminista y de todos los movimientos antipatriarcales es que “desacatan el orden patriarcal”, incluido el económico, dijo Segato. Por el momento, “es imposible observar cómo el poder decide, delibera e intenta agendar la historia”, agregó, pero por los fenómenos conservadores que están surgiendo en países como México, Argentina o Chile simultáneamente en defensa del patriarcado “podemos entender que ahí hay un interés mayor de defensa y de blindaje de algo que está siendo amenazado por nosotras, nosotres y todos aquellos que integran las disidencias con relación al orden patriarcal”.

La (no) politicidad femenina

“¿Por qué la historia del Estado es, en realidad, la historia de los hombres?”, preguntó Rita Segato, y contestó rápidamente que en el tránsito de la “colonial modernidad” a la formación del Estado moderno todo lo político fue “secuestrado por la historia de los hombres”. Incluida la politicidad propia de las mujeres, que era la politicidad “del orden doméstico, de la intimidad, del cuerpo a cuerpo, de la proximidad no burocrática de la defensa y la reproducción y protección de la vida aquí y ahora”. Según el análisis de la antropóloga, todo eso continúa siendo la politicidad de las mujeres, aunque hoy no se llame política. Lo que sucedió en la transición de una época a otra también implicó la transición de una estructura dual –donde hay una jerarquía de lo político-público y de lo político-doméstico– a una binaria –que es un mundo de uno y sus otros–.

“En la transición al mundo binario vemos que el espacio de la política se transforma en el normal, en el espacio de los temas de interés colectivo, de toda la gente, donde se enuncian las verdades de valor universal e interés general, y el mundo de la domesticidad se transforma en un residuo despolitizado, encapsulado, íntimo y privado, donde las mujeres nos morimos”, advirtió Segato. “Ahí nuestra vulnerabilidad y la de nuestros hijos se vuelven extremas por la soledad, el encapsulamiento y la despolitización de ese espacio que es el espacio de la familia nuclear”. Por eso, según la antropóloga, el ojo público “siempre ve los crímenes contra nosotras como crímenes menores, porque nuestra existencia está asociada a un espacio que se ha despolitizado y despublicitado completamente”. Para reforzar la idea, agregó: “Las mujeres no somos ciudadanas plenas, no somos personas siquiera, así nos ve el juez cuando juzga los casos de feminicidios o los otros crímenes contra nosotras. Incluso grandes juristas, que he criticado con bastante saña en mi país, ven los crímenes contra las mujeres como crímenes de la libido, del deseo. Los crímenes contra nosotras no son crímenes de la libido, son crímenes políticos de ese orden patriarcal”. Y si fuera un “crimen del deseo”, en todo caso se trata de otro deseo: el del poder.

Feminismo antipunitivista

Unos minutos antes de terminar la conferencia en el Salón Azul de la Intendencia de Montevideo, Rita Segato hizo un paréntesis para referirse con preocupación a los feminismos punitivistas. Para la antropóloga, es necesario que la Justicia “sea pedagógica” y coincide en que debe castigar a los violadores y a los feminicidas para “enunciar al mundo lo que es inaceptable”. Sin embargo, insistió en que la cárcel “no es la que va a frenar el avance de la violencia contra las mujeres”, sino que lo hará “la transformación de la sociedad”. Y, contundente, concluyó: “Yo no creo en la política del enemigo, porque creo que tiene una estructura fascista. La característica de los fascismos es la construcción de un enemigo para producir el mancomunamiento. El feminismo no puede mancomunarse mediante la construcción de un enemigo que serían los varones. Nuestro enemigo principal es el orden patriarcal”.

Rita Segato: “La violencia de género es la primera escuela de todas las otras formas de violencia”
Rita Segato: “La violencia de género es la primera escuela de todas las otras formas de violencia”

martes, 16 de agosto de 2022

¿Por qué es importante el lenguaje inclusivo?

 ¿Cuántas veces nos encontramos pensando que teníamos que pedir un turno con el médico y que debíamos llamar a su secretaria para solicitarlo? ¿Por qué hablamos de enfermeras, sin plantearnos si serán o no mujeres? También cuando armamos frases que conllevan el uso de “El hombre” como denominador de toda la humanidad. “El hombre es egoísta”, “El hombre es solidario”. 

Ser sexistas con el lenguaje no solo implica discriminar a conciencia, utilizando palabras en femenino genérico de manera peyorativa o usando el masculino genérico para referirse a la totalidad de identidades sexogenéricas. Las construcciones y asociaciones que hacemos y tenemos incorporadas vienen del orden cultural y social, y responden a un paradigma que ya no existe como tal. Es por eso que es fundamental repensar nuestros esquemas mentales y hacer un esfuerzo por realizar ciertas modificaciones. 

¿Es necesario cambiar esto? ¿Hablar de esta manera perjudica a las distintas identidades que no se sienten representadas con el masculino genérico? ¿Es esto realmente importante en la lucha por la igualdad y la conquista de derechos? 

El lenguaje no es inocente. Su construcción no es arbitraria, ni lo es su uso ni la forma en la que realizamos asociaciones entre género y palabras, reproduciendo estereotipos marcados en la sociedad. Cuando hablamos de un lenguaje inclusivo no sexista, nos referimos al uso igualitario del lenguaje que fomenta una imagen equitativa y no estereotipada de la realidad y de las personas a las que se refiere. 

El principal objetivo de una nueva construcción lingüística es evitar el uso del genérico masculino como valor universal y erradicar las discriminaciones hacia las diversidades sexogenéricas. Como ejemplificamos antes, no solamente hay que tener en cuenta el genérico de las palabras, sino las asociaciones y cargas simbólicas que les otorgamos. Lo que se analiza no es la lengua en sí, sino los usos diferentes que se hacen de ella y las posibles modificaciones que pueden realizarse en pos de la inclusión. 

La principal finalidad de este tipo de manuales con contenido sobre lenguaje inclusivo es otorgar las herramientas para que todas las personas puedan aprender a escribir sin excluir, logrando repensar las costumbres y expresiones ya apropiadas. Esta transformación sólo es posible en el debate con otras personas, en el intercambio de experiencias, de ideas y opiniones que enriquezcan la comunicación, porque es identificando estas cuestiones que vamos a poder dar un primer paso hacia la visibilización de las exclusiones estructurales del lenguaje

¿Cómo las palabras pueden transformar el mundo? | Paula Salerno | TEDxCO...

Por una comunicación y lenguaje inclusivos.

 Las sociedades cambian, y con ellas, cambia el lenguaje y la forma que tenemos de comunicarnos. 

El surgimiento y desarrollo del lenguaje inclusivo en nuestra sociedad responde a un cambio social y político que nace de la necesidad de poner en cuestión los valores dominantes, de visibilizar e incluir a las distintas identidades sexogenéricas que han sido dejadas de lado en el discurso y en la construcción de sentido. 

Este proceso hacia un lenguaje que incluya a todas las personas conlleva, necesariamente, empezar a cuestionar nuestros usos y prácticas cotidianas e incorporar nuevas herramientas discursivas y de comunicación que nos posibiliten el ejercicio de nombrar sin excluir. La lengua es una construcción colectiva opuesta a lo rígido y constante, y es una herramienta de generación de significados y símbolos que forma sentido en una sociedad e interpela a todas las personas que la integran. 

“El lenguaje nos constituye como sujetos, de modo que la corrección del idioma para eliminar los enunciados de sujeto “no marcado” -que corresponden a la dominancia masculina- es una tarea de enorme significado para ganar equidad entre los géneros”, explica Dora Barrancos, investigadora, socióloga y referenta feminista, a la vez que sostiene que aunque a ella misma le cuesta incorporar este uso en su cotidianeidad, entiende la importancia simbólica de hacerlo con el objetivo final de la inclusión de todas las identidades. Incorporar el lenguaje inclusivo conlleva práctica y una mirada atenta en pos de la inclusión de todas las identidades. 

En este manual, les invitamos a hacer un pequeño recorrido por los diferentes usos de la lengua y algunas herramientas y recursos que pueden ponerse en uso con el fin de lograr una comunicación y lenguaje inclusivos.

Fundación Avon para la mujer - Decí no a la violencia de género / Violen...

Grupalidades masculinas, dinámicas de reconocimiento, resistencias y cambios

 

El cuidado y el control como formas de ejercer el poder.

Las tareas de cuidado, limitadas al territorio de lo privado y lo doméstico, han sido asignadas históricamente a las mujeres. Sin embargo, las prácticas que comprenden al cuidado en términos de “protección” se han convertido en un mandato de la masculinidad hegemónica, reforzando el lugar de fortaleza y de sacrificio como demostración de poder para la sociedad. 

Parte de los mandatos de la masculinidad hegemónica tienen que ver con ser garantes de la protección de personas vulneradas (principalmente mujeres, niñas y niños).  A su vez, esta responsabilidad es leída muchas veces como la habilitación directa para ejercer la dominación sobre las mismas personas que debería resguardar, utilizando mecanismos de control que aseguren la dependencia absoluta y la necesidad de tener “un hombre al lado”. 

Esta forma de ejercer el poder se reproduce fuertemente en los espacios intrafamiliares, donde la figura paterna cumple ese rol de protección, mientras que el cuidado y la crianza es llevado adelante por la figura femenina. La reducción de las responsabilidades paternas a la simple condición de “protector” es uno de los factores por los que la desigualdad de género, en la figura de la “familia ideal” (la familia cis hetero sexual), se sigue profundizando a lo largo de la historia.  

Es notable y muy visible la transformación que ha habido respecto a la ocupación del espacio público para las mujeres, quienes han modificado incluso el sentido común sobre sus deberes y obligaciones en el ámbito laboral. 

Sin embargo, la actividad doméstica y el cuidado de niñas y niños sigue siendo mayor mente responsabilidad de las mujeres, quienes trabajan afuera de la casa y vuelven a ella para continuar estas tareas, dejando su tiempo de ocio como última posibilidad.  Además, es importante mencionar que estas tareas no suelen tener una retribución económica, por lo que se valora aún menos que un trabajo con remuneración. 

La masculinidad hegemónica como factor de riesgo

 La construcción de la identidad masculina hegemónica representa un verdadero riesgo en la propia salud de aquellos varones que buscan hacer propio este modelo. Las presiones que ejercen los mandatos sociales, legitimando al machismo y al sistema patriarcal, llevan a que la adaptación a ellos sea a cualquier costo, incluso deteriorando y descuidando la salud física y mental. 

La demostración de la fuerza como mandato es uno de los factores principales en la pérdida de conocimiento respecto al autocuidado del cuerpo y a la demostración de sensibilidad. Muchas veces, inconscientemente, la asistencia médica periódica y/o los controles de rutina en los varones son vistos como parte de un mundo sensible al cual deciden no acceder.

Lo mismo sucede con los comportamientos agresivos y/o violentos, impulsados por el deber de “proteger” o “defenderse” de un ataque (casi siempre propiciado por otro varón), lo que puede causar lesiones o incluso la muerte. 

Para graficar un poco este punto, tomaremos como referencia las estadísticas vitales del Ministerio de Salud de la República Argentina, correspondientes al año 2018.  Identificamos que en las defunciones por causas externas (accidentes de tránsito, suicidios, agresiones, eventos de intención no determinadas, etc.) los varones representaron una tasa de 4831 fallecidos, mientras que en las mujeres la cifra es de 976.

Estos números son una muestra de las consecuencias que puede tener el llevar una vida cargada de actitudes abusivas y prácticas de riesgo. Aunque, si pensamos en una vida “poco saludable”, podemos identificar costumbres muy ligadas a la masculinidad hegemónica como el consumo excesivo de alcohol, el tabaquismo, la competitividad, la productividad laboral exagerada, la imprudencia, entre otras. 

La importancia de los efectos de la homosocialidad en los grupos de varones

 Pensar en los efectos nos sirve para comenzar a comprender el rasgo constitutivo que tiene el grupo homosocial en la producción de la identidad masculina en nuestras sociedades, y las consecuencias posibles de una educación sentimental vinculada a la violencia y la demostración de potencia constante. 

Esos primeros espacios de socialización en la construcción identitaria masculina, donde existen acciones reprimidas, castigadas y corregidas por el propio grupo, moldean nuestros parámetros de entendimiento respecto a lo que es “ser varón”. Esas prácticas, además, van de la mano con aquellas que son impulsadas por la misma dinámica grupal, en las que muchas veces los varones deben hacer determinadas cosas para seguir perteneciendo, casi como ritual obligatorio. 

Muchas veces, estas condiciones están ligadas a las actividades colectivas que se comparten, como practicar algún deporte o salir a determinados boliches los fines de semana. Pero en otros casos, esa participación tiene que ver con ejercer violencias hacia las mujeres o entre pares, como pueden ser los abusos sexuales en manada o los rituales de peleas grupales.

"La masculinidad": ¿Qué es la masculinidad hegemónica? y mucho más en Es...

Masculinidad hegemónica

lunes, 15 de agosto de 2022

MARGARET SANGER Esa desconocida a la que le debemos tanto

 Fue enfermera y creadora del término control de natalidad en lo Estados Unidos. Evidenció relaciones entre la pobreza, fecundidad incontrolada y altas tasas de mortalidad materno – infantil. Tuvo problemas con las normas estadounidenses, ya que estas no permitían la difusión de información sobre los anticonceptivos. (1879-1966)

Margaret Sanger (1879-1966), nació el 14 de setiembre de 1879 en Corning, New York, Estados Unidos. Es la sexta hija de once hermanos, la cual pertenecía a una familia de padres inmigrantes irlandeses con escasos recursos económicos y de una madre fervientemente católica, Fe que ella siguió en sus primeros años de vida. Estudio en el Claverack College para luego capacitarse en el área de enfermería en el hospital White Plains Hospital. Y una vez que se educó, abandonó su creencia en la religión y se unió al Partido Socialista, donde conoció a su primer esposo, el arquitecto William Sanger, de quien toma su apellido. Margaret, ya convertida en enfermera y educadora sexual estadounidense, creía que las mujeres debían poder decidir cuándo tener hijos para llevar una vida más saludable y tener una base más equitativa en la sociedad. En 1914, creó, en Nueva York, la revista The Rebel Woman, que hizo popular por primera vez el término “birth control”, acuñado por ella misma. Fue acusada de violar la ley, puesto que en esas épocas estaba restringida la obtención de información sobre anticonceptivos, motivo por el cual busca refugio en la isla de gran Bretaña, donde publica un folleto titulado Family Limitation, el cual arremete en contra de la ley. El folleto se convertirá en el evangelio de las birth-controllers de EEUU, Siendo su esposo William Sanger detenido por la difusión de dichos folletos. Para el año de 1915, decide volver a los estados unidos, puesto que todas las acusaciones en su contra habían sido levantadas. Asimismo, una vez en el país comienza una serie de conferencias incentivando el control de la natalidad. Más adelante, sugiere que el control de natalidad forme parte de un asunto médico, proponiendo así que la distribución de los anticonceptivos esté en manos de los doctores.

A partir de ello, en el año de 1916 en la cuidad de Brooklyn se crea la primera clínica de planificación familiar del país. Sin embargo, su apertura no duro mucho, ya que fue clausurada rápidamente, confiscándose los documentos y materiales que se encontraban en el área por la policía de Nueva York. En el siguiente año, Margaret Sanger y su ayudante fueron acusados y condenados por la distribución y venta de dispositivos anticonceptivos. El mismo año inicia la publicación de Birth Control Review, que apareció brevemente, y resurgió, sin continuidad, en 1920 y 1928. Fue la principal organizadora y promotora del primer Congreso Mundial de la población, en 1927, cuando ya era considerada la cabeza principal del movimiento neomalthusiano en Estados Unidos.De dicho congreso poco después surgiría la Unión Internacional para el Estudio Científico de la Población (IUSSP). Sanger se convertiría más tarde en una referente feminista y en la fundadora de la Liga Estadounidense para el Control de la Natalidad (American Birth Control League) que, en 1952, se transformaría en Planned Parenthood Federation of America, una organización sin fines de lucro que brinda atención de salud sexual en Estados Unidos y en todo el mundo. Dentro de sus principales obras está la titulada “El eje de la civilización y la mujer y la nueva raza”, en el cual expresa sus ideas sobre anticoncepción, control de natalidad y el aborto. Margaret Sanger, fallece el 6 de setiembre del año 1966. Su nombre pasó a la historia como una de las principales defensoras de los derechos de la mujer en los Estados Unidos.


FUENTES

 Iñiguez, A. (2018). La influencia de margaret sanger y la international planned parenthood federation en la promoción del control de la natalidad en estados unidos y chile. Derecho Público Iberoamericano, Nº 13, pp. 157 -177. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=6707933 Llorente, A. (2020). Quién fue Margaret Sanger, la admirada heroína estadounidense cuyo nombre ya no se quiere mencionar. BBC News Mundo. https://www.bbc.com/mundo/noticias-54534002 (Underwood y Underwood (1922). Margaret Sanger (* 1879). [Imagen]. Wikimedia Commons. https://commons.wikimedia.org/wiki/File:MargaretSanger-Underwood.LOC.jpg 

OTRAS REFERENCIAS Planned Parenthood (2009). Margaret Sanger — heroína del Siglo XX. Nueva York. PPFA. https://www.plannedparenthood.org/uploads/filer_public/02/f1/02f127a8-6fac-4bcf-a112- 1cd578418cd7/margaret_sanger_heroina_del_siglo_xx_2010-02.pdf Pérez, J. (2007). Margaret Sanger. Apuntes de demografía. https://apuntesdedemografia.com/polpob/maltusianismo/margaret-sanger/ Sanger, M., Katz, E., Moran, C. & Engelman, P. (2016). The Selected Papers of Margaret Sanger, Volume 1: The Woman Rebel, 1900–1928, University of Illinois Press. https://www.worldcat.org/title/selected-papers-of-margaret-sanger/oclc/48383269 Sanger, M. (2007). The Selected Papers of Margaret Sanger, Volume 2: Birth Control Comes of Age, 1928–1939, Esther Katz, Cathy Moran Hajo, Peter Engelman (eds), University of Illinois Press. https://www.amazon.com/Selected-Papers-Margaret-Sanger-1928-1939/dp/025203137








jueves, 11 de agosto de 2022

La deconstrucción del género | Cris Montgomery | TEDxSantaCruzdelaSierra

DOCUMENTAL NIÑEZ TRANS

PRIMER CONVERSATORIO DE VIOLENCIA POR MOTIVO DE GÉNERO CON PERSPECTIVA I... (demora al empezar pero se arma el zoom)

Derechos Humanos de las mujeres 3

Una historia mundial de los derechos de las mujeres en 3 minutos.... 3 minutos???

¿Qué queremos las mujeres? 2


 

¿Qué queremos las mujeres? 1


 


¿De qué trabajo cuando no trabajo? | Verónica Garea | TEDxBariloche

Breve repaso de los derechos laborales de las mujeres

miércoles, 10 de agosto de 2022

Cuando te das cuenta...


 

Cuál es la diferencia - Colectivo Ovejas Negras

Femicidios

 El femicidio es el asesinato cometido por un varón hacia una mujer a quien considera de su propiedad. Es la forma más extrema de la violencia contra las mujeres y tiene su origen en las relaciones desiguales de poder establecidas por el patriarcado, tal como vimos anteriormente. 

Si bien la mayoría de los femicidios se dan en contextos de violencia doméstica, lo que distingue al femicidio es que se trata de mujeres asesinadas por el hecho de ser mujeres, tanto en el ámbito privado como en el público. Por ejemplo, en casos de violación seguida de muerte, donde el hecho de ser mujer es un factor clave, es un femicidio. 

Es importante aclarar que no toda muerte violenta de una mujer es un femicidio. Así, el asesinato de una mujer en ocasión de robo no constituye un femicidio.

Los varones no son sujetos protegidos por la Ley 26485 de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en los que desarrollen sus relaciones interpersonales.
Es decir, la violencia hacia los varones no es violencia de género en los términos de la Ley 26485.
El sujeto de protección de la Ley 26485 son las mujeres (no las familias) contra toda forma de violencia que se ejerza tanto en el ámbito privado como en el ámbito público, dado que forman parte de un grupo que históricamente sufrió violencias y discriminación.


 

 El Estado tiene un compromiso ineludible de incidir y fomentar relaciones igualitarias entre las personas, e impulsar dentro de las organizaciones una cultura que promueva la igualdad de oportunidades y derechos.


La palabra “interseccionalidad” comenzó a usarse a fines de los años ochenta, cuando Kimberlé Crenshow (2012) lo utilizó para referirse a la opresión sufrida por las mujeres negras en los Estados Unidos. Es decir, que a la discriminación por su condición de mujer se le agrega la discriminación por ser afrodescendiente.


En nuestro pais:

-Las mujeres cobran, en promedio, 25.2% menos que los varones en la ocupación principal.1

-Existen sectores de la economía ocupadas principalmente por mujeres. Tal es el caso de los servicios educativos, trabajos de cuidado, limpieza, salud, sanidad, docencia, enfermería, entre otros. 

-En este sector el 73.4% se encuentra ocupado por mujeres.1

-En el ámbito privado, el 68.8% de los cargos de alta dirección están ocupados por varones, mientras que las mujeres ocupan solo el 31.2% de los mismos.2 

-El desempleo afecta principalmente a las mujeres jóvenes (28.4% vs 18.8% de los varones de 18 a 24 años).1

-El 97.6% del trabajo doméstico remunerado es realizado por mujeres.1

-En el poder legislativo nacional, sólo el 38.9% son diputadas y 41.6% son senadoras. En el caso de los legislativos provinciales (cámara baja), dicho porcentaje alcanza al 37.7%.3 

-Participación académica: sólo el 11% de las rectorías de universidades de gestión pública y privada en nuestro país están al frente de mujeres.4 

1 Fuente: Observatorio de violencia – INAM, en base a EPH, tercer trimestre de 2018.

2 Fuente: DGEMyEL - MTEySS, en base a datos de la EPH 3er Trimestre de 2017.

3 Fuente: Observatorio electoral del Ministerio del Interior de la Nación, septiembre de 2018.

4 Fuente: MINCYT – Agosto de 2018.

Sensibilización en la temática de género y violencia contra las mujeres ...

Sensibilización en la temática de género y violencia contra las mujeres ...

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lunes, 8 de agosto de 2022

BELLAS Y PODEROSAS





 

La desigualdad no es natural sino una construcción social

 Un aspecto clave en la construcción de identidad y género refiere a las diferencias que este último presente en cuanto a roles y estereotipos determinados por las propias sociedades, quienes delimitan y otorgan sentido a las funciones, las tareas y las relaciones que caracterizan lo femenino y lo masculino. Históricamente las atribuciones de mayor significación se han correspondido a los varones y las menos trascendentes, a las mujeres. La conformación sociohistórica de roles, funciones y tareas asignadas a las personas debido a su sexo determina para las mujeres relaciones sociales desiguales y jerarquizadas.

“Los estereotipos describen pautas de identificación y caracterización para distintos grupos de personas (generalmente sobre la base de caracteres atribuidos y asociados a valoraciones negativas), reduciendo la complejidad social a un aspecto saliente vinculado a prejuicios y “lugares comunes” que terminan instalándose como la forma natural de pensar”

Estas diferencias en las expectativas de lo que se espera de un varón o de una mujer se transmiten a lo largo de la infancia, se naturalizan, preparando a unos, unas, otros y otras para ocupar lugares distintos que no son valorados socialmente del mismo modo. Es decir, que varones y mujeres pasan de ser diferentes a ser desiguales,


¿Qué es la perspectiva de género y por qué es necesario implementarla?

 La perspectiva de género se refiere a la metodología y los mecanismos que permiten identificar, cuestionar y valorar la discriminación, desigualdad y exclusión de las mujeres, que se pretende justificar con base en las diferencias biológicas entre mujeres y hombres, así como las acciones que deben emprenderse para actuar sobre los factores de género y crear las condiciones de cambio que permitan avanzar en la construcción de la igualdad de género.

¿Para qué sirve la perspectiva de género?

 Mirar o analizar alguna situación desde la perspectiva de género permite entender que la vida de todas las personas puede modificarse en la medida en que no está “naturalmente” determinada. A su vez, ayuda a comprender de forma más profunda las relaciones que se dan entre hombres, mujeres y todas las identidades, que son asimétricas en cuanto a la igualdad y al poder que cada uno, una o une detenta. Este enfoque cuestiona los estereotipos con que somos educados y abre la posibilidad de elaborar nuevos contenidos de socialización y relación entre los seres humanos. Emplear esta perspectiva es una respuesta a la necesidad de dar solución a los desequilibrios que existen entre hombres, mujeres y disidencias sexogenéricas por medio de diferentes acciones: • Redistribución equitativa de las actividades entre los sexos tanto en el ámbito público como privado. • Valorar de forma justa los distintos trabajos que realizan mujeres y hombres, especialmente en lo referente a la crianza de las hijas e hijos, el cuidado de los enfermos y las tareas domésticas. • La modificación de las estructuras sociales, mecanismos, reglas, prácticas y valores que reproducen la desigualdad. • El fortalecimiento del poder de gestión y decisión de las mujeres.

Un concepto importante e inseparable de las definiciones básicas sobre la construcción de una perspectiva de género es la identidad de género, que refiere a la vivencia interna e individual del género tal como cada persona lo siente profundamente y esta puede o no corresponder con el sexo asignado en momento del nacimiento. Por otro lado, también es importante definir a las relaciones de género construidas a partir de las nuevas percepciones que surgen en la sociedad a partir de la incorporación de la perspectiva de género. Estas relaciones se definen como los modos en que las culturas asignan funciones y responsabilidades a unos, unas, otros y otras según el género asignado. Se presenta como una mirada orientada a interrogar y analizar los roles, espacios y atributos socialmente asignados tanto a las mujeres como a los varones. 

La dimensión de género, un aspecto clave en la construcción de identidad

 La dimensión de género, un aspecto clave en la construcción de identidad El concepto de género es introducido por el movimiento feminista en los años 70, marcando una diferencia con respecto del sexo. Mientras este último se basa en características puramente biológicas, el género es una construcción social que abarca aspectos más amplios y que se relacionan también con el contexto, el tiempo y la cultura. 

En el proceso de construcción de la identidad, lo masculino y lo femenino se definen y diferencian construyendo roles y funciones diferentes que son asignadas desde la infancia. En este sentido, se deduce que los comportamientos esperados en cada contexto para el hombre y la mujer respectivamente fueron y siguen siendo concebidos socialmente y no son intrínsecos al sexo. Esta diferenciación entre hombres y mujeres produce un conjunto de ideas, roles, estereotipos y normas sociales que son comunes en una sociedad y esperables de ser cumplidas por las personas según como sean catalogadas y categorizadas. Existe un ideal acerca de lo que se espera de una mujer o de un varón, por ejemplo, en relación a sus comportamientos; y no cumplir con las expectativas previstas socialmente implica una desviación de la conducta para el resto de la sociedad, incluso una violación moral de las normas y de que la sociedad misma define como “lo normal”.

miércoles, 3 de agosto de 2022

Reflexiones Manifiesto de un feminismo para el 99%

  Manifiesto de un feminismo para el 99% es un manifiesto publicado en 2019 por la editorial Herder y escrito por tres autoras: la italiana Cinzia Arruzza, la estadounidense Nancy Fraser y la hindú Tithi Bhattacharya. Las tres son profesoras en universidades estadounidenses y sus estudios se dirigen hacia el feminismo, la filosofía, el socialismo y el marxismo. La obra fue traducida  del inglés al español por Antoni Martínez Riu1.

Su libro Manifiesto de un feminismo para el 99% quiere ser un manifiesto internacional, sobre el modelo del Manifiesto del Partido Comunista de Marx y Engels, para un feminismo anticapitalista y verdaderamente al servicio del mayor número de personas  y no de una élite privilegiada. 

“Rechazando las perspectivas que el capitalismo construye para nosotres, el feminismo del 99% tiene por objetivo unir los movimientos existentes y futuros en una global insurgencia. Armado con una visión que es al mismo tiempo feminista, antirracista y anticapitalista, prometimos desempeñar un papel importante en la formación de nuestro futuro.2 (p. 57)”

Una crítica del feminismo liberal/ empresarial

Las autoras son muy críticas del feminismo liberal, este feminismo de las elites y del sistema, que, lejos de ser interseccional, se conforma con insistir en el acceso al mercado laboral para liberar a las mujeres. Esta visión puramente económica omite por cierto varios otros factores (sociales, políticos…) necesarios a la igualdad de género, pero sobre todo, no lucha para todas las mujeres. Este feminismo liberal se enfoque al contrario en unas pocas mujeres ya privilegiadas en término de clase social, de pertenencia nacional y de color de piel entre otros.

El feminismo empresarial se dirige por ejemplo a las mujeres ejecutivas, quienes benefician del neoliberalismo, a costa de la mayoría de las otras mujeres, particularmente las pobres, inmigrantes y de color. Estas últimas trabajan en malas condiciones, particularmente para educar a sus niñes y hacer la limpieza en casa de esas mismas mujeres ejecutivas quienes delegan este tipo de trabajo.

Así, el feminismo liberal reproduce las desigualdades al ponerse de acuerdo con la ideología dominante aunque sea perjudicial para muchas mujeres. En el fundo, el feminismo empresarial reivindica, para las autoras del manifiesto, una “igualdad de oportunidades para dominar3, es decir que este feminismo quiere que más mujeres puedan dominar a sus empleades pobres y enriquecerse en desprecio del resto de la población, similarmente a lo que los hombres jefes de empresa ya hacen. Es bueno reclamar la igualdad de salario con los hombres, sin embargo a pesar de que esté obtenida, las trabajadoras pobres seguirán siendo tan precarias como los trabajadores pobres.

“No tenemos ningún interés en romper el techo de cristal si la gran mayoría de las mujeres siguen limpiando los trozos4” (p.25)

Quién es el 99% ?

El título del libro se refiere al eslogan “Somos el 99%” originario de las manifestaciones “Occupy Wall Street” de 2011 contra el capitalismo, para subrayar las desigualdades entre la elite (el 1%) y el resto de la población (el 99%). El 1% simboliza a las mujeres más ricas quienes se benefician del feminismo liberal, a costa de la mayoría de las mujeres, el 99%, para quienes el feminismo defendido por las autoras lucha. Demuestra una solidaridad particular hacia las mujeres oprimidas por otros sistemas de poder que el del género: las mujeres de color, las mujeres pobres las mujeres lesbianas, las mujeres transgéneros, las mujeres indígenas, las mujeres con discapacidad, las mujeres migrantes, etc. Por lo tanto, el manifiesto llama a la convergencia de las luchas. 

Así, Manifiesto de un feminismo para el 99%  lucha contra las injusticias y las desigualdades inherentes al sistema económico neoliberal. Asegura que el feminismo debe ser solidario de las otras luchas, especialmente  de las luchas anticapitalistas, antirracistas y ecológicas.

“Determinadas a romper la cómoda alianza del feminismo liberal con el capital financiero, proponemos otro feminismo, un feminismo para el 99%.5 (p. 95)

Para un feminismo anticapitalist

Las autoras argumentan en favor de un enemigo común a las mujeres y a las personas marginalizadas: el capitalismo. Este último es profundamente desigual en su esencia misma que oprime a las mujeres. El capitalismo es la causa de todos los males: el crecimiento de las desigualdades, la explotación de los recursos naturales, la apropiación laboral de les salariades etc.

Las autoras sostienen el uso de huelgas como medio de acción, evocando en particular la huelga internacional de las mujeres el 8 de marzo y varios movimientos feministas transnacionales proviniendo de América Latina por ejemplo. 

El feminismo para el 99% está en la obligación de atacar radicalmente a las raíces de la desigualdad, y por eso cuestionar el sistema en su totalidad, es decir no solo el patriarcado sino también el capitalismo. El feminismo para el 99% tiene la obligación de ser anticapitalista y antiliberal, ya que el sistema económico establecido actualmente refuerza las opresiones y las desigualdades de género. Para luchar contra el feminismo liberal que sirve únicamente a les dominantes, es primordial desarrollar una justicia de género anticapitalista y un feminismo interseccional. 

Bibliografia

LORRIAUX, A. (2019). “Féminisme pour les 99%”, le manifeste qui veut un féminisme pour toutes. Slate[online] 10 May. Available at: http://www.slate.fr/story/176061/manifeste-feminisme-99-liberalisme-capitalisme-egalite [Accessed 05 Dec. 2020].

LORRIAUX, A., EL MOADDEM, N. & KIRSCHEN, M. (2019). Le deuxième texte : “Féminisme pour les 99%”, de Cinzia Arruzza, Tithia Bhattacharya et Nancy Fraser [Podcast]. 6 May.

Traducción: Solange Meurier

References
1[nota de la traductora]: Por falta de acceso a la traducción oficial, todas las citas en este artículo fueron traducidas literalmente por la traductora a partir de la obra original en inglés Feminism for the 99% by C. Arruzza, N. Fraser, T. Bhattacharya, Ed. Verso (2009).
2Cita original: “Rejecting the zero-sum framework capitalism constructs for us, feminism for the 99 percent aims to unite existing and future movements into a broad-based global insurgency. Armed with a vision that is at once feminist, anti-racist, and anticapitalist, we pledge to play a major role in shaping our future.”
3Cita original: “equal opportunity domination” (p. 2).
4Cita original: “We have no interest in breaking the glass ceiling while leaving the majority to clean up the shards.” (p. 13).
5Cita original: “Determined to break up liberal feminism’s cozy alliance with finance capital, we proposed another feminism, a feminism for the 99 percent.” (p. 62).

fuente: 
https://www.growthinktank.org/es/manifiesto-de-un-feminismo-para-el-99/