lunes, 28 de agosto de 2023

Proyecto Ballena T/tierra | Rita Segato: Patriarcado, extractivismo y la...








Más lúcida y tajante que nunca, Rita Segato nos habla sin pelos en la lengua de la política y la ética, del BINARISMO, así, todo en mayúsculas porque debemos despèrtar. Ya no es un simple uno u otro.  Hay que abrir los ojos ante el ese UNO SUJETO UNIVERSAL y sus otros, sus minorías
Rita Segato alza su voz y nos interpela. 
Tenemos que hablar

jueves, 10 de agosto de 2023

Mi Cuerpo, mi vida, mi culpa parte 2

 Yo era llamativa. Muy alta, muy blanca, ojos claros, bien proporcionada. Siempre que salia a la calle un coro de piropos de todo tenor me rodeaba. Caminando, en el colectivo... 

En las fiestas la cosa cambiaba. Eran los llamados "asaltos" en los que cada chica llevaba comida y los varones la bebida. Pero yo ya había pegado el estirón y los varones no. Yo pedía "traigan amigos más altos!" pero no era fácil conseguir. Y encima después fui la "puta"...

Cambiarme de colegio costó mucho porque mis progenitores no querían, pero me llevé 8 materias, una por cada año de calvario con las monjas y me pasaron a uno laico. Y mixto. Y ahí cambió la historia.

El primer día de clases con el pelo atado y vincha (era obligatorio decían pero después descubrí que no) me senté en el único pupitre vacío que encontré y que por suerte tenía muy buena ubicación: al fondo cerca de la pùerta. Mi compañera de banco se llamaba Silvia y resultó ser....la puta del colegio.  Me habían desplazado por fin! 

Y Silvia Emilse merece un capítulo aparte. Lamento haber perdido contacto con ella. Conocí mucho más de lo que estaba a la vista. Conocí otra soledad.

lunes, 7 de agosto de 2023

Mi cuerpo, mi vida, mi culpa parte 1

 Hace rato que no escribo aquí. El motivo es tan relevante que me resulta imposible describirlo.  Pero capaz puedo dar pistas.

Releyendo por tercera vez cierto libro sobre mis cuerpo, mi decisión caigo nuevamente tropezando con aquella piedra del tamaño del peñón de Gibraltar. Que no me supe cuidar, que fue mi culpa, que yo había provocado, que lo había permitido..... siempre la culpà mía, la que se tiene que hacer cargo de todo porque pienso diferente, no me gusta que me obliguen ni que me sometan, no más---

Nunca me gustó pero... estaba muy sola en los años de mi adolescencia. Muy sola. Vivia en una casa con cuatro personas más y no existía. Yo no existía. Yo molestaba cuando existía haciendo preguntas incómodas, teniendo los ojos claros y una adicción por los libros que creo me salvó de más de un suicidio. 

En el colegio de monjas era aún peor. Todas mujeres tan correctas y la niña Awen tan PI. Politicamente incorrecta con el cabello rubio y una altura mayor a la normal. ¿Es que yo no podía hacer nada bien?

Mi hogar (?) era una trinchera o un cementerio, depende la época. Y yo, ingenuamente, buscaba compañía en mis "amigas". Se burlaron de mí, se hablaba de mi impropia conducta (¿qué?) porque yo siempre tenía noviecito y hubo alguno que mintió diciendo que se había acostado conmigo (en sus sueños!!) y pasé a ser una puta pero sólo que no me lo decían en la cara. Ni siquiera la que se decía mi mejor amiga, que había ido con nosotros de vacaciones a Mar del Plata, a Bariloche... hipócrita de primera línea tan católica y virginal... pero fea para los estándares de belleza imperantes.

Demoré tiempo en enterarme de la verdad, y aún así no los mandé a paseo que era lo que merecían. ¿Por qué? Porque estaba sola, desamparada, totalmente perdida en un tsunami de adultos muy ocupados como para entender que yo la estaba pasando peor de lo necesario-

Peor de lo necesario... esa expresión... ¿Peor de lo necesario? ¿De dónde sale?¿Por qué .la siento y la escribo? Porque la adolescencia es una edad terrible para estar sola, desamparada, perdida....

A ver,ninguna edad es buena para eso, pero en la adolescencia somos especialmente frágiles, nos falta una capa de piel. Creo que Francoise Dolto escribió algo al respecto de les adolescentes...Si, en "La causa de los adolescentes", pero no recuerdo en qué año lo leí. Ya no era adolescente, eso lo tengo claro. Y que me sentí leída o escaneada por las palabras de Dolto. 

Esto sigue, hay mucho por contar. Mucho por compartir. Mucho por deconstruir